EL MUNDO DEL PLACER

Zonas Erogenas

Encontrar la ruta del placer puede ser un camino tortuoso para algunos. Si estás perdido y aún no has hallado la manera de llevar a tu pareja al éxtasis, es necesario detenerte un momento. Estaciónate y consulta el mapa para saber dónde tomaste el camino equivocado.

En todo el cuerpo humano hay terminaciones nerviosas, algunas más intensas que otras. Estas áreas son conocidas como zonas erógenas y se dividen en dos: las secundarias, que deben ser las primeras en recorrerse, y las primarias, señala la sexología.

Alto, mire, siente
En todo el cuerpo hay partes donde las terminaciones nerviosas llevan sensaciones más agradables al cerebro. Si vas como hacia el centro, sin hacer una escala en esos lugares, en vez de ganar la carrera te pueden descalificar por precipitado. Paro también es importante no estacionarse allí, sino seguir como todo un campeón.
Es importante hablar con tu pareja para saber qué lugares le parece más agradable en la estimulación. De otra forma seria como pretender dar con una dirección sin preguntar. Recuerda la importancia de la comunicación con tu pareja. El compromiso y el amor que exista entre ambos es crucial para experimentar una verdadera compenetración.

Áreas aledañas
En estas es necesario encontrar el punto exacto, no tomarlas en cuenta es un grave error:

El cuero cabelludo:
Se puede dar un masaje con los dedos por toda la cabeza, algo que relaja a la pareja y puede ser el preámbulo a las demás caricias. Ojo: si te quedas mucho tiempo allí, vas a hacer que caiga en un profundo sueño.

Los muslos:
Tanto a hombres como a mujeres les agrada un masaje con aceite, un roce con los dedos y alguno que otro beso en esa área. Procura recorrer todas las piernas y no ir directamente al centro.

Más Temas

El cuello:
¿Quién no ha sentido hormigueo por todo el cuerpo cuando lo besan o acarician? Se pueden utilizar los labios y la lengua, así como las manos. Las orejas también presentan una zona erógena muy importante.

Los glúteos o pompas:
 Por lo general, son zonas que requieren de un tacto muy específico. Habla con tu pareja para saber de qué manera le agrada que la toques.

Los pies:
A los hombres les encanta ver los pies femeninos, y también son altamente eróticos al momento de las relaciones íntimas. Se puede dar un masaje con aceite, presionar la planta del pie, jalar los dedos e incluso dar mordiscos, si tu pareja tiene muchas cosquillas, deberás ser paciente para que las caricias sean agradables.

Existen otras partes que para muchos pueden ser sensibles, como las rodillas, las partes internas de los brazos, las manos, los codos y hasta la nariz, lo ideal es explorar el cuerpo de tu pareja y preguntarle si le agrada.